La Red Social(2010)es una película de David Fincher que narra el proceso de creación y evolución de Facebook por parte de Marck Zuckerberg y su socio y amigo Eduardo Saverin.
La película comienza con dos procesos judiciales distintos contra el propio Zuckerberg, uno emprendido por su propio amigo Eduardo Saverin y otro emprendido por los hermanos Tyler y Cameron Winklevoss y su socio Divy Narendra, por plagio.
La historia se desarrolla a partir de flashbacks que dan a conocer el pasado y explican el por qué de la situación actual.
El argumento, a grandes rasgos, es el siguiente:
Tras una pelea con su entonces novia, Mark Zuckemberg decide crear una red social, un espacio donde los estudiantes de Harvard puedan acceder a los perfiles do otros estudiantes, así como intercambiar mensajes e imágenes. Es así como, violando los sistemas de seguridad tecnológica de la propia universidad, crea Facemash.com, lo que le lleva ante la junta de la Universidad y le acarrea graves sanciones y descréditos por parte de los compañeros.
Sin embargo, es a causa de esto que los adinerados y ambiciosos gemelos Winklevoss, asociados con Divy Narendra, se ponen en contacto con Zuckerberg y le proponen formar parte de su proyecto, que no es otro que crear una red social para los estudiantes de Harvard llamada Harvard Connection. Algo parecido a lo que Zuckerberg tenía pensado pero más elitista.
Esto le da a Zuckerberg una idea: crear The Facebook, red social basada en la idea de los Winklevoss pero sin utilizar ninguno de los códigos que los gemelos estaban utilizando.
Decide asociarse con su amigo Eduardo Saverin, al que nombra director financiero y con el que acuerda ir a un 70-30 con los beneficios.
Poco a poco, The Facebook se va expandiendo por otras universidades, entre ellas, la de Stanford en California. Allí, entran en contacto con Sean Parker.
Facebook les trae a Mark y a Eduardo un éxito inmediato. Los Winklevoss les acusan de plagio. Por este y otros motivos, surgen las primeras diferencias entre los dos amigos. La entrada en escena de Sean Parker, que cautiva a Mark, hace perder influencia a Eduardo. Después de que Mark se traslade a California, el enfrentamiento entre él y Eduardo llega a su cénit.
Llegados a este punto y tras una discusión entre Mark y Eduardo en la que el primero llega a amenazar al segundo con “quedarse por el camino” si no se implicaba al 100% en el proyecto, Eduardo decide, a modo de venganza, congelar las cuentas de Facebook.
Es por esta razón que Parker y Zuckerberg tienden una trampa a Eduardo, haciendole firmar un contrato tramposo que culmina con la disminución del control de Eduardo sobre Facebook, que pasa de tener el 30% de la empresa a tener sólo el 0,3%, lo que le lleva a demandar a su ex-amigo.
Lo que se extrae, principalmente de esta historia, es que lo verdaderamente importante para el éxito no es el talento, sino la gestión del talento. Hay que saber apostar a caballo ganador, ponerle un precio al talento y aprovecharlo, optimizar al máximo los resultados que se puedan obtener. Eso es lo que realmente representa a Zuckerberg. Aparte de ser una persona sin escrúpulos y con graves problemas para relacionarse y crear vínculos afectivos, fruto de las grandes carencias afectivas que parece sufrir en la película, Zuckerberg es una persona con un talento brutal, como pueden ser los gemelos Wiklevoss, pero lo que hace especial a Mark es su gran talento para gestionar su talento, su olfato a la hora de elegir por dónde continuar, aunque eso implique vender a sus amistades.
Esta virtud también la tenían Steve Jobbs y Bill Gates. Ambos supieron gestionar su talento (más que explotarlo) y ambos consiguieron crear verdaderos imperios tecnológicos. Tim Paterson, el informático al que Gates compró su sistema operativo por 15000 dólares es un claro ejemplo de mala gestión del talento.
Esta es la idea que se aprende de la película: que no basta con tener talento, la clave está en saber gestionarlo.
Como se plantea anteriormente, el proyecto que pretenden llevar a cabo los hermanos Wiklevoss y Divy Narendra es la creación de Harvard Connection, una suerte de red social pero de corte más elitista. Y esa es la principal diferencia entre Harvard Connection y otras redes sociales como MySpace o Friendster, la exclusividad. Una red social para miembros de Harvard, una red social basad en el prestigio de la web harvard.edu La idea de crear una red social a la que, sin embargo, no pueda acceder todo el mundo.
A la postre de esta idea, a Zuckerberg se le ocurre otra mejor, así es como nace The Facebook, como una red social universitaria basada en perfiles en los cuales se puede compartir información, datos, aplicaciones, acceder a otros perfiles, entablar vínculos, porque según el propio Zuckerberg, lo que mueve la vida universitaria son las relaciones, principalmente las sentimentales y sexuales. Entablar vínculos afectivos. Es lo que le interesa saber a alguien de otras personas a las que conoce, su situación sentimental y, principalmente, la disponibilidad sexual.
Es por esto que incluye a The Facebook la posibilidad a los usuarios de dar a conocer, entre los datos de su perfil, su situación sentimental para que el resto de usuarios que estén interesados en entablar una relación con esa persona, sepan a qué situación se enfrentan.
Por último, las similitudes entre la historia narrada en La Red Social y la narrada en Pirates of Silicon Valley son varias y de diversa índole.
Por un lado, ambas películas cuentan la vida de jóvenes precoces, estudiantes universitarios con un talento asombroso, una gran idea y las distintas maneras de llevarla a cabo, ambas cuentan la historia de jóvenes millonarios, mágnates tecnológicos sin llegar a la treintena.
Al igual que las luces, las sombras también son similares en los personajes de ambas películas. Se define el perfil del creador, el genio. Tanto Jobbs, como Gates, como Zuckerberg son personas muy inteligentes y con dificultades para establecer vínculos afectivos. Son personas un tanto conflictivas y muy calculadoras. También son superficiales y saben jugar sucio. Y si tienen que vender una amistad de muchos años por el triunfo de su empresa, no dudan en hacerlo. No dudan en vender hasta su propia integridad.